Exportadores apelan a que el Banco Central “asuma la responsabilidad” del incremento en la tasa de interés que concretó sobre fines de 2012, que genera una baja del dólar, y evite una mayor pérdida de competitividad, dijo a EL PAÍS digital, el presidente de la gremial Álvaro Queijo.
El Banco Central adquirió US$ 120 millones ayer para evitar un desplome del tipo de cambio y envió una señal sobre cuál sería el nivel que estaría dispuesto a sostener a futuro de ser necesario. Es que un incremento en la tasa de interés hace más atractiva la inversión en pesos lo que provoca que los agentes se desprendan de dólares presionando a la baja su precio. Esto, en términos de la inflación, se traduce en que los importados cuestan más baratos.
“Creemos que el Central debe asumir la responsabilidad o el costo de no dejar caer el tipo de cambio y evitar una mayor pérdida de competitividad. Esperamos que no sea la competitividad la que asuma el costo del aumento en la tasa de interés de 0,25 puntos sino que sea el Banco Central el que engrose sus reservas por más que reconocemos que no es buen negocio”, dijo Queijo.
La Unión de Exportadores considera que con las históricas compras de ayer se “fijó un piso” por lo que no esperan que en los próximos días el Banco Central deba salir tan fuerte a sostener el tipo de cambio.
“La compra del Central parecía lógica. También es lógico que los agentes después de ver la tasa quieran pasarse a moneda nacional teniendo en cuenta las perspectivas de devaluación que existe y la tasa de interés que se paga. Un país con grado inversor, además, está atractivo para capitales financieros lo que atrae a pasarse a pesos; esto ya le pasó a Brasil”, dijo Queijo.
En los hechos una mayor tasa atrae capital especulativo del exterior que busca tener un mejor retorno. Pero a esto se le suman las grandes inversiones en curso como la de Montes del Plata que implican el ingreso de grandes sumas de dinero. Y no es todo. “Si bien la temporada no es buena igual en la parte turística es donde se está teniendo el mayor ingreso de divisas”, agregó Queijo.
“Si se suman las tres cosas es lógico que el dólar baje”, apuntó. Sin embargo remarcó que la competitividad “está en mínimos históricos en 40 o 50 años por lo que tiene que haber una preocupación de parte del Central”. “Es raro que se cometa el mismo error dos veces; en septiembre se incrementó la tasa también en 0,25 y eso llevó a una caída del dólar de 10% al pasar de $ 21 a $ 19 y el mercado está esperando que se genere esa situación”, dijo Queijo.
La Unión de Exportadores considera que si se quiere atacar la inflación la clave es alinear la política de gasto con la monetaria.
Fuente: El País Digital