VIERNES 12 DE OCTUBRE DE 2012
ANÁLISIS 24, BUENOS AIRES
Superada la prueba del 7-O con el aseguramiento del poder en manos del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) durante un mandato presidencial más, al menos en teoría hasta el 2019; fuentes señalan que la preocupación hoy día trasciende más allá de las elecciones de Diciembre próximo y más allá de las fronteras venezolanas, siendo éste un tema que es preocupación de Estado, y de varios Estados, el cual mantiene en vilo a los bolivarianos y sus aliados continentales, cuya supervivencia en varios aspectos depende directa y proporcionalmente de la subsistencia de sus socios del régimen peseuvista.
Aunque al principio cuando fuera el mismo Hugo Chávez quien anunciara a su entorno y público en general en junio de 2011 que sufría de cáncer, generándose la sospecha sobre si no se trataría de una maniobra o estrategia política del mandatario venezolano ante una eventual pérdida electoral en las elecciones pasadas –hipótesis manejada por el mismísimo Presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello Rondón y su entorno- en la cual se barajaba que el primer mandatario venezolano no dudaría de ser nuevamente hospitalizado en La Habana frente a una hipotética victoria del candidato opositor Henrique Capriles Radonski, mostrando con ello el grado de secrecidad con que se manejó el tema de la salud de Hugo Chávez hasta en su entorno más íntimo-, desde hace algunos meses atrás y hasta hoy día, para ciertos grupos las dudas no parecen haberse disipado y el panorama se ha vuelto aún mas difuso persistiendo una ambivalencia a partir de la cual se han generado una gama de hipótesis que tienen como actores a varios grupos y facciones que no obstante y ante la duda, han comenzado a trabajar sobre la línea de sucesión en el mando presidencial frente al eventual deceso o abandono del poder en Miraflores por parte HCF, del cual hasta el momento nadie se atreve a considerar abiertamente.
Rumores de funerales de estado en Cuba; de que el nombramiento de Nicolás Maduro Moros como Vicepresidente tiene el aval de La Habana para imponerlo como el principal candidato sucesor, etc.; lo que está claro a este punto es que ni el PSUV ni los ideólogos detrás de Hugo Chávez; ni el mismísimo presidente quieren poner en riesgo la “Revolución Bolivariana”, la cual será sostenida “a sangre y fuego” como lo sintetizan varios documentos internos del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Bolivariana (CEOFANB).
Es bajo estas líneas de acción que se han establecido algunos escenarios posibles en términos de continuidad en la línea de sucesión presidencial. Además de las distintas pujas y luchas internas, debido a esta situación, sólo tres grupos o factores de presión son considerados por el Buró Político Bolivariano como los más probables a ocupar el sillón en Miraflores.
1. Cursos de acción en la línea de sucesión presidencial ante el eventual abandono o la muerte de Hugo Chávez.
Si bien es cierto que dentro del seno chavista hay una gran incertidumbre acerca de lo que acontecerá con la salud del presidente Hugo Chávez, también es cierto que otros dos factores se suman para generar el clima inestable en el chavismo, entre estos se incluyen la elección de Diciembre próximo y la posibilidad de que la oposición tome la iniciativa, y por supuesto la indefinición de un sucesor en caso de que HCF abandone el poder ya sea por muerte o deterioro de su salud.
En este sentido, cabe destacar que para esta época son también tres las líneas o grupos y facciones, las que están activamente trabajando arduo para convertirse en caso de cese del mandato de Hugo Chávez -ya sea por razones de salud o abandono- en sus respectivos sucesores.
A saber, las tres principales líneas son las siguientes:
A.- La línea constitucional, que estaría encabezada por el presidente de la Asamblea Nacional (AN), Diosdado Cabello Rondón.
B.- La línea militar liderada por los Generales Carlos Mata Figueroa y Henry de Jesús Rangel Silva, este último con más favoritismo por su participación en el 4F junto a HCF; lealtad que revalidó una vez más cuando HJRS fuera responsable de la seguridad de los hijos de HCF durante el golpe en 2002.
C. – La línea Civil, que tiene una buena imagen en las encuestas y se han denominado como “Los Cuatro Ases”, encabezada por Nicolás Maduro, Elías Jaua, Tarek El Aissami, y Rafael Darío Ramírez Carreño.
Sin embargo, fuentes cercanas al Comando General de la Milicia Bolivariana bajo el mando del G/B Gustavo Enrique González López, señalan que el primero de éstos grupos se encuentra trabajando activamente para tomar el lugar en el eventual caso que se genere la renuncia de HCF por razones de fuerza mayor, en vistas a consolidar su poder ante los diferentes escenarios que se susciten.
2. El trasfondo político del proceso de sucesión.
Mientras que por un lado, es cierto que los grupos sucesores están trabajando activamente para consolidarse ante el eventual escenario que devenga en las postrimerías; por otro lado la preocupación que invade a todos radica acerca de cómo encuadrar sus respectivas líneas de poder –una vez consolidada tras la disputa con las demás facciones- dentro del marco legal a fin de legitimar de alguna manera, ya sea constitucional, legal o por la fuerza de las armas (con las FANB como protagonistas principales) el poder del nuevo heredero de la “Revolución Bolivariana”.
En este sentido cabe señalar que los análisis realizados por la Asesoría Estratégica de la Presidencia contemplan que la sucesión siga la línea constitucional de manera que corresponda en teoría delegar el mando al actual Presidente de la AN, Diosdado Cabello Rondón. Sin embargo se evalúa que en caso de desorden interno ante este eventual panorama en donde desde el mismo PSUV se desconozca la autoridad del eventual sucesor, las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas serían los principales actores llamados para la aplicación del Plan B, con el objetivo de retomar el control y el poder.
En concreto y según el análisis, en caso de sucederse este último escenario, tendría como favoritos al ex ministro de Defensa, General Carlos Mata Figueroa y el actual ministro de Defensa y comandante del CEO (Comando Estratégico Operacional), General. Henry de Jesús Rangel Silva, este último con más probabilidades dada la estrecha relación y confianza con Hugo Chávez.
Esto daría lugar a que tomando como basamento y sustento a varias corrientes y considerandos legales que soportan el “pensamiento revolucionario” y “carácter militar de la Revolución”; según documentos de la Corte Suprema, el próximo presidente no podría ser un “civil” ya que cuando se cambió la LOFAN (Ley Orgánica de la Fuerza Armada Nacional) después del golpe de 2002 y Chávez comenzó a llamarse “Comandante Presidente” y a vestir uniforme patriota. En ese momento secretamente se vio subvertido el orden constitucional al decretar de facto que la subordinación de las Fuerzas Armadas no era a un civil, si no un militar, razón por la cual se cree que Chávez no tendrá más remedio que nombrar a alguien de su confianza que para ese momento se encuentre sentado en el vértice de la pirámide militar. Conforme a ello no habría otra alternativa que decir que la misma estructura que llamó a Chávez con el grado militar de “Comandante Presidente”, no deja lugar a un civil ostente el cargo que ostente. Teoría afirmada por varios juristas y miembros importantes del PSUV.
Sin embargo a pesar de esto, hay otros que creen firmemente que la elección corresponderá a Diosdado Cabello y su séquito civil y militar que lo acompañará durante su mandato.
3. Los principales actores en el escenario constitucional.
De acuerdo con las informaciones manejadas, el grupo presidido por el Presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello Rondón, está trabajando activamente para consolidarse como líder a los efectos del reemplazo ante una eventual salida de Hugo Chávez del poder, efecto para el cual no sólo cuenta en primera línea con civiles, sino también con asesores militares, asesores presidenciales, contactos con la oposición y el apoyo del MINCI (Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información) en la comunicación y asuntos de preparación de imagen ante un eventual escenario.
En este punto en su entorno de trabajo se destacan su hermano, el Superintendente Nacional Aduanero y Tributario (SENIAT), José David Cabello Rondón, el Viceministro de Seguridad Ciudadana, General Néstor Luis Reverol, el asesor del Presidente en Medios de Comunicación y Análisis Estratégico, Miguel Ángel Rossell Vale y el Comandante General de la Milicia Bolivariana el General de División Gustavo Enrique González López, quien viene efectuando un férreo control mediante tareas de inteligencia realizadas tanto a nivel interno en las filas del oficialismo como de la oposición e inclusive a través de encuestas, con el propósito de tener un conocimiento más profundo acerca de la aceptación de su imagen y su rol como Futuro Comandante de las FANB, las cuales a la postre serían reemplazadas por las Milicias Bolivarianas según la proyección político-militar del PSUV.

Diosdado Cabello y su entorno. La denominada “Línea Constitucional”. Apuestan a consolidar su poder desde el año 2008.
Establecido de forma compacta, el grupo de Diosdado Cabello viene desde el año 2008 trabajando y actuando como un real “Grupo de Poder” dentro del propio gobierno gozando de un amplio presupuesto logístico para sus tareas, sobre todo teniendo en cuenta que DCR paga alrededor de 1.800.000 Bolívares Fuertes (aprox. U$S 450.000) por cada encuesta realizada a nivel nacional encargada al Asesor Presidencial Miguel Rossell, y el alto nivel de vida que estos llevan.
Este grupo a su vez parece tener también sus propios intereses ideológicos y algo críticos del presidente Hugo Chávez, llegando incluso en la intimidad de éste círculo a tildar de hitleristas ciertas actitudes del Primer Mandatario Bolivariano.
Más allá de estos comentarios, el hecho es que decididamente el asesoramiento del MINCI y los asesores presidenciales en cuanto a las directrices que los miembros de este grupo deben tener hacia los temas de políticas públicas y privadas, sugiere de alguna manera la existencia de una cadena vertical de mando procedente del ejecutivo, la que determina toda actitud que debe adoptar éste grupo en particular.
En este sentido podemos decir sin duda que si hay algún plan definido, uno de ellos consistente en apuntalar la figura política de Diosdado Cabello, como el único interlocutor del PSUV y Hugo Chávez, con el fin de desplazar a cualquier amenaza de liderazgo por parte de los otros dos sectores que lideran el militar y el grupo de los “4 Ases”, a la vez que aumentar la captación de los sectores castrenses a través del apoyo incondicional de la Milicia Bolivariana por medio de su comandante, el General Gustavo González, para que poco a poco y gradualmente se cumpla en el corto plazo, la sustitución de la FANB por la Milicia y a la vez con el tiempo, provocar el desplazamiento de Rangel Silva y Mata Figueroa del eje de poder, dado que sus nombres se están convirtiendo como posibles sucesores de Hugo Chávez en el tiempo y en el escenario militar.

La “Línea Militar” integrada por el Ministro y ex Ministro de Defensa, Henry Rangel Silva y Carlos Mata Figueroa respectivamente. Su sustento es la modificación de la LOFAN y el carácter “Militar de la revolución”.
En vista de lo anterior y a modo de resumen, se puede decir que el grupo de Diosdado Cabello, de alguna manera está recibiendo un apoyo importante por parte del Ejecutivo con el propósito de establecer una presencia en todo el territorio nacional de la RBV tratando de llenar las lagunas y vacíos de poder, manteniendo la imagen que tendría un futuro, “comandante presidente”, tarea para la cual se encuentra ampliamente interactuando con la Milicia Bolivariana en cuanto al aspecto militar, mientras trata por otra parte de fortalecer su imagen al lado del General GNB, Néstor Luis Reverol Coordinador DIBISE (Dispositivo Bicentenario de Seguridad), a los efectos de neutralizar con ésta acción o reducir de alguna manera el papel del “Grupo de los 4 ases”, cuya proyección política se ha disparado en las últimas encuestas, sobre todo en las figuras de Jaua y Maduro con el fin de asegurar la ventaja sobre las figuras amenazantes de Rangel Silva y Mata Figueroa.

“Los 4 Ases”: Nicolás Maduro, Elias Jaua, Tareck El-Aissami y Rafael Ramírez. Su imagen en las encuestas es alta y apuestan por lo bajo a consolidarse en la línea sucesoria frente a la “Línea Militar” y la “Constitucional”.
Si bien esta situación se plantea en el plano estratégico, a nivel táctico y dado que Chávez no dará indicación alguna de quien será el ungido con su aprobación hasta el último momento, y si es que lo hay, y mientras las encuestas anteriores indican que la enfermedad del presidente Chávez incide enormemente en la tasa de popularidad, el escenario actual refiere que los números no le da sustento a un presidente que tiene pocas posibilidades de llegar temprano a la oficina o salir en el medio de la anarquía, por lo tanto, desde el ejecutivo se está previendo que una recaída en el futuro sea posiblemente más dura y superior a cinco días, por lo que Chávez pueda de esta forma dejar un portavoz oficial, en este caso, Diosdado Cabello, y así evitar tener que dejarlo todo a la prensa del Palacio de Miraflores.
Si hay algo que actualmente tiene a Miraflores muy preocupado es que hay un vacío de poder agravado por una crisis interna dentro del propio gobierno, por un lado y por el otro que en el futuro una recaída del presidente Chávez lo obligue a estar ausente por más de cinco días en el país, lo que de acuerdo con el análisis de la figura HRCF lo haría entrar en una pendiente de la que no podrá repuntar, obligándolo de esta forma a poner en práctica el “Plan B”, por lo que el destino de Venezuela estará sellado por una crisis de gobernabilidad y el caos interno.